El bumping es una técnica de manipulación que puede afectar a cerraduras antiguas y poco protegidas. Mucha gente empieza a revisarlo tras una mudanza, después de oír hablar de robos sin señales claras de fuerza o al comprobar que su cerradura lleva demasiados años instalada.
Una cerradura antibumping no hace invulnerable una puerta, pero sí mejora la protección frente a esta técnica. En nuestra experiencia, es una medida prudente para reducir la exposición de sistemas básicos, desgastados o poco protegidos.
¿Qué es el bumping?
El bumping es una forma de manipulación del bombín que puede afectar a cerraduras no preparadas para resistirla. No hace falta entrar en detalles técnicos: lo importante es saber que algunas cerraduras antiguas o básicas pueden quedar más expuestas.
La protección antibumping busca dificultar ese tipo de apertura mediante un bombín o una cerradura preparados para ello. La seguridad final también depende de la puerta, el escudo, el marco y el estado general del cierre.
